jueves, abril 14, 2011

¡Prendan La Vela!




-"¿Te compraste el de "la vida"?!, ¡Ay no mames!"
Me espetó mi entonces buen amigo Daniel Varela al ver la cinta recién adquirida en el veintiúnico lugar que en ese entonces ofrecía música importada desde el chopo en mi oaxaqueño pueblo natal.

Eran los noventa y muchos de nosotros éramos adolecentes greñudos y pachecos, uno que otro todavía no lográbamos superar la “partida” del grunge y el internet todavía no explotaba como herramienta (al menos en mi rancho) para el intercambio de música e información.

En ese tiempo, -repito- la famosa canción de "la vida", era un video trespesero donde una mujer entrada en carnes y ataviada de norteña bailaba al sonido de una banda que más bien pasaba como el hijo que tuvo un cholo cuando se cogió a Lupe de Bronco y que en el MTV (cuando todavía en el emtiví habían viyeis y podías ver cortos ingeniosos como el "chico migraña) se repetía cada dos o tres horas.

Para no entrar en mayores discusiones, asentí con una mueca y mis en ese entonces huesudos nudillos formaron un bello arácnido que por tela escupió un bien formado: "huevos" y me fui a chingar a mi madre a otra parte.
La neta, "dormir soñando" era lo que menos me interesaba: un entonces amor fallido de cintura breve y cadera paridora había causado estragos a mi adiposo corazón y la tonadita simple de "No sabemos amar" me reclamaba para dos o tres peditas caguameras... Sin embargo; fueron rolitas como "decadencia" y "libres y locos" las que comenzaron a desarrollar mi gusto por esta banda originaria de la Unidad Modelo en Nuevo León.

Cumbiancheros, “super riddims”, vallenatos, urbanos, irreverentes, libres y locos: música de fácil contagio, letras abiertas y caras cotidianas (servida con machaca y muchos huevos de los hermanos Hernández), acordeón de regio fuelle cortesía de Campa “el Alacrán” Valdez y harto punch en la línea de metales, logran que en sus presentaciones hasta al más mamoncito le den ganas de entrar al desmadre.

Plataforma de la entonces llamada “Avanzada Regia” y con el poder de los "chuntaros" del barrio de su lado, nos enseñaron a "bailar de gavilán”, fueron puente para elevar a Celso Piña como figura musical de culto nacional, rindieron tributo a los grandes “sonideros” y sobre todo: dieron a la cumbia mexicana un lugar dentro del gusto rockero sin que por ello tuvieran que sonar a la “Negra Tomasa” y morir en el intento.

Son pues, “El Gran Silencio: la pura sabrosura”… y “¡pura yesca!”

(Parada obligatoria – y sin albur – “Vi – Vo” (Independiente 2008) es a gusto personal el mejor ejemplo del punch de la banda, muestra sin empacho sus éxitos como grupo, dejando claro que se trata de un grupo para disfrutarse sobre todo en vivo, ofreciendo –por el mismo boleto- paseos musicales con samples y covers que van de Metallica a Tijuana No, pasando por la Mano Negra a los Tigres del Norte. )

3 comentarios:

El Zórpilo dijo...

Fiuu...

Alguna vez fui a Chapala y al compás del Bile del Gavilán me di vuelo en sus lacustres playas...

Algunos desaprobaban, otros asentían, pero este norteño servidor no pasó inadvertido.

Saludos nostálgicos.

El Zórpilo.

El Zórpilo dijo...

Fiuu...

Alguna vez fui a Chapala y al compás del Baile del Gavilán me di vuelo en sus lacustres playas...

Algunos desaprobaban, otros asentían, pero este norteño servidor no pasó inadvertido.

Saludos nostálgicos.

El Zórpilo.

El Zórpilo dijo...

Fiuu...

Alguna vez fui a Chapala y al compás del Baile del Gavilán me di vuelo en sus lacustres playas...

Algunos desaprobaban, otros asentían, pero este norteño servidor no pasó inadvertido.

Saludos nostálgicos.

El Zórpilo.