Mi padre, hombre cuya mayor virtud ha sido dejarme romper la madre de variadas y cómicas formas desde hace muchos años, le recordaré siempre por tres consejos:
1) La libertad tiene un precio, la quieres: "cómprala".
2) La mujer te escoge y no tu a ella.
3) De los 15 a los 30 años la vida te ha de enseñar lo pendejo que eres.
Primero.- Tomando nota de ello, allá por 1999 tomé mi primera gran decisión de vida y me avecindé en jarochas tierras, mismas que hasta el día de hoy no he abandonado. Si bien en Oaxaca dejé enterrado mi ombligo, aquí en Veracruz hay un pedazo de tierra que tiene mi nombre, un pedazo de papel que atesora mi profesión y una bola de cabrones que ahora se dicen ser mi (nueva) familia. De los consejos de Don Luis he aprendido bastante: por más que dinero vaya y venga, la libertad me sigue costando...me cuesta.
Segundo.- Sin ser precisamente guapo, ni estéticamente correcto; a estas alturas creo que puedo enorgullecerme de haber tenido más parejas que dedos en el cuerpo...quizá dos vueltas...pero me queda claro que Lani se lleva las palmas: No es mi tipo, no me gusta, no me simpatiza... Sin embargo no imagino un día sin su voz dulce y nasales remates que suenan a "Calamardo"... No se si mi vida termine a su lado, pero se que "me escogió" y todo lo que hemos pasado vale por cada minuto de tristeza.
Tercero.- PENDEJO es de esos adjetivos que tienen un toque especial... Creo que es de esas "palabrasadjetivosverbos" que en México comparten el triunvirato sagrado justo detrás de "Verga" y "Chinga"... Y es que "Pendejo", me va mejor que "Chingón" (y más aún que vergonzoso)... Pendejo me parece más íntimo, más autocrítico, más "entradito en confianza"...
Recuerdo hace años un compañero en la facultad que decía con arrogancia que el quería ser "pendejo", pero de esos que el resto del mundo dice: "Mira ese pendejo qué mujer trae" ó "Mira al pendejo ese y el carro que tiene"... Yo no...
Yo me he conformado con ser "pendejo" naturalito, de esos que se ha dado una y otra vez en la madre, de los que creen de forma inocente en que el futuro será mejor y que algún día le hará justicia el karma, de los que aman sin limitantes, de los que cambian todo el dinero del mundo por 5 minutos de felicidad, de esos que a los 30 puede de vez en cuando aventarse una pendejada de 15... Y empezar de nuevo.
A mi padre, a quién tengo todavía conmigo a pesar de que el parkinson opine lo contrario.
3 comentarios:
que gusto leerte de nuevo! muy emotivo post! yo también ando en ese proceso de ser pendejo, aunque aun no se define bien de que tipo. Y si como cuesta la pinche libertad. Un abrazo.
Decía un tío mío:
En la vida exite la mujer con que uno quiere casarse, la mujer con que debe casarse y la mujer con que se casa...
Saludos contrariados.
El Zorpilo
Así "entradito en confianza", es como extraño LEERTE.
Bechos vainilla,
Ö_Ö
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